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Nuestros tratamientos

Endodoncia: tratamiento de conductos

Un nervio dental inflamado no significa el final del diente. Siempre que es posible, conservamos el nervio vivo. Cuando no lo es, el tratamiento de conductos elimina la inflamación del interior del diente, alivia el dolor y evita la extracción.

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Endodoncia: tratamiento de conductos

Por qué salvamos su diente en lugar de extraerlo

Cuando la caries penetra profundamente en el interior del diente o un accidente lo daña, la pulpa puede inflamarse: el nervio dental con sus finos vasos sanguíneos. Esta inflamación provoca a menudo dolores intensos. Antes, el diente afectado se perdía con frecuencia por este motivo. Hoy ya no es así. La endodoncia moderna conserva dientes que de otro modo habría que extraer. Merece la pena, porque ninguna prótesis iguala al propio diente con su anclaje natural en el hueso maxilar. Las probabilidades de éxito están bien documentadas: alrededor de nueve de cada diez dientes tratados con endodoncia siguen en la boca al cabo de diez años.

Para ello procedemos por fases. No todo nervio inflamado está perdido: si la inflamación aún es reversible, el nervio vivo puede conservarse en los casos apropiados. Solo cuando está dañado de forma irreversible o ya ha muerto lo retiramos con un tratamiento de conductos. E incluso después existen vías para salvar un diente, desde el retratamiento de una endodoncia antigua hasta la apicectomía. En medicina no hay garantías, pero antes de cada tratamiento le decimos cuáles son las expectativas para su diente.

Cómo procedemos

  1. 01 Exploración y diagnóstico

    Al principio averiguamos qué causa el dolor y en qué estado se encuentra el nervio dental. Para ello comprobamos la vitalidad del diente y realizamos una radiografía localizada. Así vemos si el nervio todavía puede salvarse o si es necesario un tratamiento de conductos. El diagnóstico y las probabilidades de éxito los comentamos abiertamente con usted antes de comenzar.

  2. 02 Cuando es posible: conservar el nervio vivo

    Si la inflamación aún es reversible, recubrimos el nervio con un material biocerámico bien tolerado por los tejidos y lo conservamos. Si esto no basta, retiramos únicamente la parte inflamada en la corona del diente y mantenemos vivo el tejido sano de la raíz. Este procedimiento se denomina pulpotomía. En los casos apropiados, los estudios muestran para esta conservación de la vitalidad tasas de éxito en torno al 90 por ciento durante varios años. A menudo este camino comienza ya con la eliminación cuidadosa de la caries, más información en la página odontología conservadora.

  3. 03 El tratamiento de conductos

    Si hay que retirar el nervio, trabajamos con anestesia local y aislamos el diente con un dique de goma (una lámina de goma tensada que mantiene alejadas la saliva y las bacterias). A través de una pequeña abertura en la corona limpiamos los finos conductos radiculares con limas flexibles controladas por ordenador y los irrigamos varias veces con soluciones desinfectantes. Unas gafas lupa nos ayudan a detectar también las entradas de conductos ocultas. A continuación rellenamos los conductos de forma hermética con gutapercha, un material natural similar al caucho, y un sellador biocerámico, para que ninguna bacteria pueda volver al interior del diente y la inflamación pueda remitir. A menudo basta con una sesión, a veces son necesarias dos.

  4. 04 Reconstrucción y protección del diente

    Tras la endodoncia reconstruimos el diente. Cuando la pérdida de sustancia es grande, un poste anclado en la raíz sujeta la reconstrucción. Los dientes muy debilitados los protegemos con una corona, ya que los dientes endodonciados con empastes grandes pueden fracturarse con más facilidad. Los estudios demuestran que con corona duran considerablemente más, más información en la página coronas dentales.

Es bueno saberlo

Pocos tratamientos imponen tanto respeto a los pacientes como la endodoncia. Su fama es peor que la realidad: el dolor intenso proviene del nervio inflamado, no del tratamiento. Con una anestesia local eficaz, para la mayoría de los pacientes no resulta más molesta que un empaste grande. Después de la cita, el diente puede quedar sensible durante unos días, algo que por lo general remite por sí solo.

También hay que ser sinceros: toda endodoncia tiene sus límites. Los conductos radiculares a menudo están muy curvados, ramificados o calcificados con los años, y los finos instrumentos pueden, en casos raros, fracturarse dentro del conducto. Cuando el trayecto de los conductos es complicado, un CBCT tridimensional nos ayuda a comprender el diente con exactitud antes del tratamiento. A pesar de todo el cuidado, no toda inflamación se cura por completo.

Justo entonces existe una segunda e incluso una tercera oportunidad. En un retratamiento retiramos la antigua obturación radicular, limpiamos de nuevo los conductos y los sellamos herméticamente. Las probabilidades de éxito son buenas, aunque inferiores a las del primer tratamiento. Lo que es realista en su caso lo comentamos con usted de antemano. Si tampoco esto basta, una apicectomía elimina la inflamación directamente en el ápice de la raíz: una pequeña intervención quirúrgica y, a menudo, el último paso antes de tener que extraer un diente.

En casos raros, un nervio inflamado de forma crónica disuelve la dentina desde el interior. Esto se denomina reabsorción interna. Por lo general no provoca molestias y se descubre como hallazgo casual en la radiografía. Si se detecta a tiempo, un tratamiento de conductos detiene el proceso. También por eso son valiosas las revisiones periódicas.

Tratamientos en esta área

  • Conservación de la vitalidad del nervio dental

    Conserva el nervio vivo mediante un recubrimiento específico con material biocerámico, antes de que sea necesario un tratamiento de conductos.

  • Tratamiento de conductos

    Elimina la infección del interior del diente y lo conserva en lugar de extraerlo.

  • Retratamiento endodóntico

    Segunda oportunidad para dientes con una endodoncia antigua que ha fracasado.

  • Apicectomía (cirugía apical)

    Cuando una endodoncia no basta: microcirugía que elimina la infección en la punta de la raíz y conserva el diente.

Su primera cita

En la primera cita exploramos el diente y comentamos abiertamente si puede conservarse y cómo. En caso de dolor agudo, le proporcionamos alivio lo antes posible.

Más tratamientos

  1. Odontología digital

    Examinar a fondo, planificar con precisión, ejecutar de forma digital: desde el primer diagnóstico hasta la prótesis terminada trabajamos de manera plenamente digital. Así los tratamientos son más exactos, más cómodos y más predecibles.

  2. Limpieza dental profesional y prevención

    Unos dientes sanos empiezan con una buena prevención: las limpiezas dentales profesionales, como parte de un plan preventivo personalizado, eliminan la placa, el sarro y las manchas antes de que surjan problemas.

  3. Periodoncia y salud de las encías

    El sangrado de las encías es una señal de alarma. Tratamos la gingivitis y la periodontitis con terapias periodontales modernas para conservar los dientes y el hueso maxilar.

  4. Odontología conservadora: empastes, inlays y onlays

    Su propio diente es el mejor diente. Tratamos las caries y los pequeños daños de forma mínimamente invasiva con empastes del color natural de su diente, y los defectos mayores con incrustaciones de cerámica hechas a medida (inlays y onlays). Así conservamos la mayor cantidad posible de tejido dental sano.

  5. Endodoncia: tratamiento de conductos

    Un nervio dental inflamado no significa el final del diente. Siempre que es posible, conservamos el nervio vivo. Cuando no lo es, el tratamiento de conductos elimina la inflamación del interior del diente, alivia el dolor y evita la extracción.

  6. Ortodoncia y alineadores invisibles

    Corregimos la posición dental y la mordida con tratamientos adaptados a cada paciente: desde los aparatos fijos tradicionales hasta alineadores invisibles, para niños, adolescentes y adultos.

  7. Coronas dentales y coronas parciales

    Incluso un diente muy dañado se puede conservar en la mayoría de los casos. Una corona o una corona parcial le devuelve la forma, la estabilidad y la función masticatoria. Así conserva su propio diente.

  8. Extracción dental y muelas del juicio

    A veces la extracción dental es el tratamiento correcto: cuando un diente ya no se puede salvar, está completamente fuera de su sitio o una muela del juicio da problemas. En ese caso extraemos el diente con cuidado y con anestesia local y, si es necesario, planificamos la reposición adecuada ya antes de la intervención. Así, tras la extracción no queda ningún hueco permanente.

  9. Implantes dentales y rehabilitación oral

    Para cada hueco, la respuesta adecuada: un solo diente perdido lo sustituimos por un implante con corona. Si faltan varios dientes, cerramos el hueco con implantes individuales o con un puente sobre implantes. E incluso para una arcada sin dientes tenemos soluciones fijas y estéticamente cuidadas.

  10. Estética dental

    Unos dientes sanos también pueden ser bonitos: los aclaramos de forma controlada y corregimos la forma y el color con carillas o con composite del color del diente. Qué debe cambiar lo decide usted, y nosotros procedemos de la manera más conservadora posible.

  11. Odontopediatría

    Desde el primer diente de leche: acompañamos el desarrollo dental con revisiones sin estrés, selladores y, cuando hace falta, un tratamiento suave de la caries.

  12. Bruxismo y trastornos de la ATM

    El rechinar de dientes, el dolor mandibular o un chasquido en la articulación rara vez tienen una única causa. Exploramos la función de la articulación y de la musculatura, y revisamos si los dientes presentan señales de rechinar y apretar. A menudo entra en juego una férula de descarga hecha a medida, si es necesario junto con fisioterapia y otras especialidades.

  13. Tratamiento del ronquido y de la apnea del sueño

    El ronquido y la apnea obstructiva del sueño pueden tratarse en muchos casos desde la odontología: con una férula adaptada de forma individual que usted lleva por la noche.

  14. Miedo al dentista

    Tiempo, acuerdos claros y una señal de stop pactada: odontología delicada para todas las personas a las que les cuesta ir al dentista.